1,500 gramos de zanahorias
300 gramos de azúcar
4 semillas de cardamomo
*2 nectarinas
Preparación:
Lavar, pelar y despuntar las zanahorias, despues se rallan, yo lo hice con un robot de cocina, pero si no se tiene con un rallador manual es de lo más facil.
Se ponen en un bol y se añade el azúcar, yo le añadi dos nectarinas cortadas a trocitos, no son imprescindibles, pero la verdad es que quedan muy bien, le da un puntillo de acidez.
Se tapa y se deja en la nevera un minimo de doce horas
Veremos que la zanahoria y la fruta van soltando su agua, al contacto con el azúcar, le daremos unas vueltas para que quede todo bien mezclado.
Ya aqui te entran ganas de meter la cuchara, que colores más vivos.
Al día siguiente se pone todo al fuego, y dejaremos que vaya cociendo, entonces aplastaremos las semillas de cardamomo y las añadiremos a la cazuela. Iremos removiendo para que no se pegue y cuando veamos que tiene la textura deseada, lo apartaremos del fuego y ya sera el momento de meter la confitura en botes que previamente tendremos esterilizados.
Hay quien una vez embotado lo pone a hervir unos 20 minutos para que la conserva tenga más garantias de esterilzado, yo como generalmente hago poca cantidad, y se usa casi de inmediato, lo que hago es poner los botes cabeza abajo, aún en caliente, así se forma el vacio y no hay peligro de que se estrope la conserva.
Y poco más, listo para disfrutarla.
Con que ?, direis...pues como mejor os parezca, esta rica de vicio.
Esta receta ya la había posteado, pero como me entraba cantidad de sapm en los comentarios he decidido borrarla y publicarla de nuevo, por que el resultado de esta confitura es tan sorprendente que merece que sea compartida.


